Barbarito Díez El Príncipe del Danzón

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Barbarito Díez 

La Voz de Oro del Danzón

Barbarito Díez nació en Bolondrón, Matanzas un 4 de Diciembre de 1909, exactamente en un central azucarero ya demolido que se llamó San Rafael de Jorrín, da a luz Salustiana del Junco y de la Mercedes a Bárbaro Diéz Junco quien, con el decursar del tiempo se convirtiera en “El Príncipe del Danzón“.

De velada en velada y de baile en baile por toda cuba y Latinoamérica anduvo Barbarito. Deleitó a varias generaciones con obras de Ernesto Lecuona, Moisés Simmons, Eliceo Grenet, Pedro Flores, Rafael Hernández y otros destacados compositores al abrigo de guitarras, pianos y tambores, Barbarito desplegó su virtuosismo y encanto singular, porte erguido, sereno de Palma Real.

En su carrera de más de 58 años grabó gran número de discos de larga duración que contenían obras que enriquecen el repertorio musical cubano. Viajó a los países de América, Europa y E.E.U.U,  realizó programas en Cabaret, Teatros, Bailes, la Radio y la TV.

Por su dedicación al desarrollo del arte nacional, su fecunda labor en aras del enriquecimiento cultural de nuestro pueblo le fue impuestos medallas, órdenes y distinciones.

Así Bailada Cuba

Jamás aprendió los fundamentos teóricos del arte musical, pero demostró ser uno de los más afinados y consecuentes del Danzón, un género que como ritmo permanece hasta en la misma Salsa a pesar de contar con más de 100 años de creado.

Su voz única e irrepetible se escuchó en México, Venezuela, República Dominicana y Panamá entre otros escenarios del mundo logrando a lo largo de su fructífera carrera, el título de: “La Voz de Oro del Danzón” o “El Príncipe del Danzón“.

El Maestro Antonio María Romeu

Contó con el maestro Antonio María Romeu. Quién además de introducir el piano en su orquesta para interpretar danzones, tenía un modo peculiar de tocar ese instrumento. Impresionaba con su estilo, técnica y escalas inigualables. En tanto que la voz por excelencia de “Tres Lindas Cubanas” y de otras páginas ontológicas aportó bríos mesurados y originales a la forma danzaría y cantable reconocida como nuestro baile nacional. Por eso resulta difícil mencionar a la Orquesta de Antonio María Romeu sin añadir, a su cantante Barbarito Diez.

No tuvo una formación musical académica, no tocaba ningún instrumento, pero su inigualable voz y sus interpretaciones musicales lo convirtieron en ídolo público, su voz inmortalizó páginas musicales como Martha del compositor Moisés Simmons, Lágrimas Negras, Olvido, Juramento, El que Siembra su Maíz de Miguel Matamoros, entre otros.

La Habana, 6 de Mayo de 1995 al fallecer cumpliría ya 86 años el 4 de Diciembre, contaba con las distinciones “Por la Cultura Nacional” y “Raúl Gómez García“, además de la medalla “Alejo Carpentier” y la “Orden Félix Varela de Primer Grado“, entre muchos galardones, reconocimientos y trofeos.

Barbarito Diez y La Rondalla Venezolana-1984

Aunque su estilo estuvo siempre vinculado al Danzón, en 1984 grabó en Venezuela un LP de boleros con guitarras acompañado por la “Rondalla Venezolana”, esta producción incluyó clásicos como: Frenesí, Idolatría y Arroyito de mi Pueblo.

Falleció en La Habana, Cuba, el 6 de mayo de 1995, a consecuencia de un crítico cuadro diabetico.