Desde niño Alberto José Crespo Parra sabía cuál fue su destino. Ser Músico Académico. Nació un 7 de octubre de 1963 el mismo día que nacieron José Rosario Soto, Wilmer Lozano y Jerry Masucci.  Lo que no sabía es que se convertiría en uno de los mejores del patio y de paso, sería cofundador de las mejores orquestas de salsa de Venezuela y del mundo BAILATINO.

Si nos adelantamos en su biografía intuimos ese destino, Alberto José, a quien más tarde se colega el trombonista de BAILATINO Eliel Rivero lo apodaba el ¨Cuchicuchi¨ por ese empeño de lucir elegante a toda hora. Forma parte de un batallón de nueve hermanos que a toda hora andaban en una nota musical. El y su familia vivían en los Flores de Catia populosa zona salsera de Caracas, a pocas cuadras donde ensayaban los muchachos de La Banda y su Salsa Joven e igualmente cerquita donde vivía el mago de los cueros Nico Monterola fundador y director de La Orquesta La Renovación. Con tan grande influencia  resultaba difícil que quien tiene un mínimo de aptitud musical no se valla por el camino del ¨bembe y la Gozadera¨ perpetua, como algunos le dicen o prefieren llamar al ambiente musical.

“Cuando yo venía del colegio me quedaba viendo los ensayos de La Banda y bueno, de allí el gusto por la música latina. Aparte de eso, en

mi casa se escuchaba La Billo’s, La Sonora Matancera y toda esa música de moda para la época”.

— ¿Siempre te gusto el piano?

— Fíjate, yo comencé tocando bajo. Me montaba a tocar de guataca en esas descargas que se formaban en el barrio. Quizás por la influencia de La Dimensión Latina, Oscar y la misma Fania me gustaba el “baby”, pero como soy zurdo, siempre tenía problemas con las cuerdas del instrumento, entonces me llamó la atención el piano y comencé a interesarme por el teclado. El caso es que se presentó la oportunidad de ganarse una beca en un concurso de la Yamaha. Yo participé y gané la beca para aprender a tocar órgano, pero el asunto fue que yo me colaba en las clases de piano y así fue como me inicié. Más tarde me inscribí la José Ángel Lamas. Adicioné, estudié armonía, contrapunto y todo eso con la profesora Carmencita Moleiro, la hija del maestro Moisés Moleiro.

— ¿Profesionalmente te inicias con…?

—A principios de los 80 toqué con varias orquestas, entre ellas La Renovación del señor Nico Monterola. Le hice una suplencia a mi gran amigo y vecino Joe Muñoz. Más tarde hice una suplencia con Tabaco y sus Metales y fue allí donde conocí al maestro Natividad Martínez, quien me invitó a formar parte de su Charanga y con quien hice mi primera grabación en el disco donde se montó Nuestro matrimonio, un exitazo de pronóstico. Siempre le voy a estar agradecido a Naty por darme esa oportunidad. Allí comencé a codearme con gente dura en el ambiente, Cheo Navarro Argenis Carmona, mi compadre Edmundo González, Erick Franchesky, Carlos Piña… un gentío que forma parte de mi vida.

BAILATINO

El estacio es corto para desgranar la trayectoria de Crespo. Tocó con

mucha gentes antes de entrar en el Grupo Repicao, una idea de

Cheo Navarro para “imitar” al Grupo Libre. Se trataba en realidad de la formación de BAILATINO. Sólo Edgar Dolor no se encontraba, porque el cantante era Efrén Avellaneda. “Comenzamos a ensayar y así nació

Bailatino, donde permanezco como pianistas y arreglista desde hace más de 20 años”.

Luego de su debut como solista (El chuchú del viejo, Performance, 2005), Alberto Crespo aparece en 2012 con el disco De África soy, respaldado por su grupo Bacheo. Crespo registra en esta grabación versiones de los estándares Cantalupe Island (Herbie Hancok) y La fiesta (Chick Corea), tributo a dos influyentes pianistas del ámbito estadounidense. Con el tema Mr Eddy, rinde homenaje en vida a Eddie Palmieri, influencia determinante en su ejecución pianística. Danzón de mis abuelos es un danzón-chá en el cual figura el fallecido flautista Alexis Escobar. La guajira instrumental adquiere forma con el número Guajira en piano y bajo. El saludo póstumo para Tito Puente y Frank Hernández llega con A la tito y el pavo, tema en el cual se destacan los solistas Eliel Rivero (trombón), José Ramoncini (trompeta), Hugo Olivero (saxofón alto) y Cheo Navarro (timbal), este espléndido número finaliza con la ejecución de los tambores culo e puya (afro venezolanos) en 6/8. El fallecido cantante Jeraúl Sánchez, interviene en los números De África, un guaguancó a la usanza cubana, enriquecido con cuerda pulsada; Son para ti, interpretado con sabor y fundamento, cuenta con los solos musicales de Carlos Crespo (bongó) y Yaneth Trejo (violín). Así como Los collares, dedicado a su importancia simbólica en la santería. Diez números memorables para el goce del melómano de escucha prolongada.

En la actualidad, Alberto Crespo comparte su trabajo como ejecutante con la docencia. Imparte clases en el Museo del Teclado y dicta talleres en el 23 de Enero. El hombre se mueve… ¡Sabroso, Cuchicuchi!